Aunque muchos usuarios puedan pensar que el primer coche híbrido de la historia del automóvil fue el Toyota Prius en 1997, lo cierto es que los primeros híbridos se remontan ni más ni menos que a 100 años antes, a finales del siglo XIX.

Toyota Prius 1997

1997 Toyota Prius 01 by Mytho88Own work. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Commons.

Si bien los ingenieros estaban experimentando con la hibridación de sistemas de propulsión desde la primera mitad del siglo XIX, está comúnmente aceptado que el primer coche híbrido de producción de la historia fue el Lohner-Porsche Semper Vivus, en el lejano 1899.

El Semper Vivus, desarrollado por un jovencísimo Ferdinand Porsche, que más adelante sería el responsable del Volkswagen Escarabajo y fundaría Porsche AG, incorporaba un motor eléctrico y otro de gasolina, como el Toyota Prius. El motor de gasolina funcionaba a una velocidad constante y cargaba unas baterías eléctricas que enviaban energía a los cuatro motores integrados en las ruedas del coche.

Desde entonces, los coches híbridos continúan conceptualmente en el mismo sitio, aunque los avances especialmente en materiales han dado alas a la tecnología y han multiplicado las posibilidades de aplicación. Así, los coches híbridos podrían repartirse en las diferentes categorías:

  • Mild Hybrid. Cuando el motor eléctrico se utiliza para apoyar el motor de combustión, pero el vehículo no puede circular en modo 100% eléctrico. El motor eléctrico en este caso puede también utilizarse para cargar la batería eléctrica en las fases de frenado.
  • Full Hybrid. A diferencia del Semihíbrido, un Full Hybrid puede circular en modo 100% eléctrico, con el motor de combustión completamente apagado y sin emisiones contaminantes.
  • Híbrido Enchufable (PHEV). La principal diferencia con un Full Hybrid “a secas” es que en este caso el usuario puede cargar directamente las baterías en una toma de corriente, mientras que en el Híbrido Puro las baterías únicamente pueden cargarse circulando.
  • Coche Eléctrico de Autonomía Extendida (EREV). Se trata de un vehículo en el que el principal modo de propulsión es el motor eléctrico. El motor de combustión no tiene contacto con las ruedas, sino que únicamente se utiliza para cargar las baterías que han de alimentar el motor eléctrico.

Hay que tener en cuenta que estas cuatro grandes categorías de coches híbridos aceptan múltiples configuraciones técnicas. Por ejemplo, el Toyota Prius sería uno de los principales ejemplos de Full Hybrid en el que los dos motores actúan de forma combinada sobre las ruedas delanteras. Por el contrario, en el sistema Hybrid4 de Peugeot los dos motores pueden actuar de forma combinada pero el motor de combustión sólo sobre las ruedas delanteras y el motor eléctrico sobre las ruedas traseras.