La conducción eficiente se puede resumir en una serie de técnicas y conceptos que, incorporadas a nuestro estilo de conducción y aplicadas con constancia, nos permitirán reducir sustancialmente los consumos de nuestro coche.

Uno de los conceptos más básicos que resumen la conducción eficiente pero a su vez uno de los más difíciles de adquirir es la anticipación. Buena parte de las técnicas que aplicaremos son el resultado de asimilar que no estamos solos, sino que la mayoría de veces circulamos compartiendo la carretera con otros vehículos que nos obligarán a frenar o a acelerar, a aminorar la velocidad o a los que deberemos ceder el paso en una incorporación. Anticiparse a las reacciones del resto de coches con los que estamos compartiendo la carretera o las calles de una ciudad es el primer paso de la conducción eficiente.

Mirar más lejos

Para poder anticiparnos cualquiera de estas situaciones del tráfico será necesario aprender a mirar cuanto más lejos posible y calcular mentalmente la trayectoria y la velocidad del resto de vehículos. Solo de esta manera llegaremos a ser plenamente conscientes de lo que está sucediendo a nuestro alrededor, podremos prever los que va a suceder y ello nos permitirá tomar las decisiones oportunas para evitar consumir combustible absurdamente.

El aprendizaje y la correcta incorporación de la anticipación a nuestro estilo de conducción no es una tarea fácil, pero puede adquirirse con una serie de sencillos ejercicios que, con el tiempo, conseguirán que seamos plenamente conscientes de los que sucede a nuestro alrededor sin darnos cuenta.

Morro y retrovisores

Algo tan sencillo como ajustar los retrovisores antes de iniciar la macha para tener una correcta percepción del espacio alrededor de nuestro vehículo nos será de gran ayuda. Los retrovisores laterales tienen que mostrarnos como máximo un tercio de la carrocería de nuestro coche, y el retrovisor central tiene que estar perfectamente alineado con la luneta trasera.

El segundo ejercicio es intentar olvidarse de nuestro propio coche mientras conducimos, y focalizar la atención en los coches que están a nuestro alrededor. Si hacemos este esfuerzo nos daremos cuenta con facilidad de que somos capaces no sólo de entender perfectamente la trayectoria del coche que nos precede, sino también de prever los movimientos de dos o tres coches de los que circulan por delante o por detrás del nuestro.

Si un vehículo que circula tres o cuatro coches por delante de nuestro está iniciando una maniobra de frenado, sabemos que el resto de coches que nos preceden van a tener que frenar. Con ello no solo ganaremos en seguridad, sino que también podremos anticiparnos a la maniobra y evitar los frenazos y acelerones bruscos que son los que a la postre nos obligan a gastar combustible absurdamente.